La Fuerza Espacial de Estados Unidos (Space Force) ha revelado sus planes para crear una red de ‘centros de operaciones resilientes‘ distribuidos por todo el país, con el objetivo de garantizar la continuidad de las misiones espaciales militares incluso en caso de ataque a las instalaciones habituales. La iniciativa, anunciada por el Pentágono este jueves, responde a la creciente competencia estratégica en el dominio orbital y a la necesidad de proteger la infraestructura crítica frente a posibles agresiones de adversarios como China o Rusia.

La red de centros, que operarían de forma redundante y descentralizada, permitiría mantener el control de los satélites militares y las capacidades de vigilancia, comunicaciones y navegación durante un conflicto. Aunque no se han detallado cifras concretas sobre inversión ni plazos de ejecución, la Fuerza Espacial ha subrayado que la resiliencia de las operaciones es una prioridad estratégica en un contexto donde el espacio se ha convertido en un dominio de confrontación militar. Los centros estarían diseñados para resistir ataques físicos, cibernéticos y electrónicos, y contarían con sistemas de respaldo y comunicaciones seguras.

La medida supone un paso más en la militarización del espacio, una tendencia que ha cobrado impulso desde la creación de la Fuerza Espacial como rama independiente de las Fuerzas Armadas estadounidenses en 2019. Washington ha advertido en reiteradas ocasiones que la capacidad de disuasión y defensa en el espacio es esencial para la seguridad nacional. La descentralización de las operaciones busca eliminar puntos únicos de fallo que podrían ser explotados por un adversario, asegurando así la continuidad de misiones clave como el posicionamiento global y las alertas tempranas.