Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) arrestaron el 22 de mayo en Florida a Adys Lastres Morera, hermana de la jefa del conglomerado empresarial cubano Gaesa. El arresto se produce en medio de un nuevo episodio de tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana, que la administración de Donald Trump ha intensificado con sanciones económicas y presiones directas contra figuras vinculadas al régimen cubano.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, celebró públicamente la detención, mientras que el canciller cubano respondió con una declaración en la que afirmó que
Cuba no es, ni nunca ha sido, una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos
. El arresto de Lastres Morera, ocurrido el 22 de mayo en el estado de Florida, añade un nuevo capítulo a la escalada de hostilidades entre ambos países.
Un pulso diplomático que se endurece
La administración Trump ha redoblado su política de máxima presión contra Cuba, combinando sanciones económicas con acciones judiciales contra personas vinculadas al entramado empresarial y político de la isla. Gaesa, el conglomerado que dirige la hermana de la detenida, es considerado por Washington un instrumento del régimen castrista para sostener su economía bajo el bloqueo.
El arresto de Adys Lastres Morera se enmarca en esta estrategia. Para el gobierno cubano, la acción es una provocación que busca desestabilizar al país. Para Estados Unidos, es un paso más en el cerco a La Habana. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación cómo el pulso entre ambas naciones podría derivar en un conflicto mayor.




