Estados Unidos ha asegurado este jueves que su embajada en Kiev sigue operativa, desmintiendo los rumores de un inminente cierre, en medio de las advertencias de Rusia sobre un gran ataque contra la capital ucraniana. La tensión se dispara tras la amenaza rusa de una ofensiva contra objetivos militares y «centros de toma de decisiones» en Kiev.
La advertencia rusa y la respuesta estadounidense
Rusia había instado esta misma semana a Estados Unidos y sus aliados europeos a evacuar a su personal de Kiev, anticipando una escalada significativa de las hostilidades. Sin embargo, Washington ha optado por mantener su presencia diplomática en la ciudad. El portavoz del Departamento de Estado confirmó que la embajada permanece abierta y que no hay planes de cerrarla, pese a que Rusia advierte de que un ataque de gran envergadura podría desencadenarse «en cualquier momento».
Rusia ha emitido una advertencia a Estados Unidos y sus aliados europeos para que evacúen a su personal de Kiev, anticipando una ofensiva significativa contra la capital.
La decisión de Washington subraya el delicado equilibrio entre la contención diplomática y la preparación para una posible escalada bélica. La amenaza rusa se produce en un contexto de intensificación de los combates en el frente ucraniano, donde las fuerzas de Moscú han incrementado la presión sobre diversas posiciones defensivas ucranianas.
Por el momento, no se ha especificado la fecha exacta ni la magnitud del posible ataque, pero fuentes del Ministerio de Defensa ruso han señalado que la operación se centraría en infraestructuras militares ucranianas y en centros de mando. La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos en Kiev, donde la población civil se prepara para lo peor.




