La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) ha ordenado la suspensión operativa inmediata de toda su flota de aviones T-38 Talon, tras un accidente ocurrido en Misisipi. La decisión, anunciada el 21 de mayo de 2026, afecta a más de 500 aparatos de este modelo, que es la columna vertebral del entrenamiento de pilotos militares estadounidenses.

El incidente, cuyas causas aún se investigan, ha llevado a los mandos de la USAF a paralizar las operaciones con estos reactores como medida de precaución, sin que se haya fijado una fecha para su reanudación. El T-38 Talon es un avión de entrenamiento supersónico que lleva en servicio desde la década de 1960 y sigue siendo una pieza clave en la formación de pilotos de caza y bombarderos.

Según fuentes oficiales de la Fuerza Aérea, la prioridad es garantizar la seguridad de las tripulaciones y esclarecer los hechos. La suspensión se mantendrá hasta que se completen las investigaciones sobre el siniestro y se determinen las condiciones de seguridad para reanudar los vuelos.

El T-38, fabricado por Northrop Grumman, ha acumulado más de 60 años de servicio y en los últimos años ha sido objeto de diversos programas de modernización para prolongar su vida útil. La flota total de T-38 en la USAF supera los 500 ejemplares, repartidos entre varias bases aéreas.

La paralización de los vuelos de estos aparatos supone un impacto directo en la capacidad de entrenamiento de los futuros pilotos militares estadounidenses, en un momento en que la Fuerza Aérea ya enfrenta retos para formar suficientes aviadores.