La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, estaría considerando a Cuba como un posible objetivo militar para lograr una victoria rápida, mientras las conversaciones con Irán se encuentran estancadas. Así lo señala un análisis publicado el 27 de mayo de 2026, que critica la política exterior de la Casa Blanca.
De acuerdo con el informe, la estrategia de Washington busca un éxito castrense en el hemisferio occidental ante la falta de avances diplomáticos en Oriente Medio. «La política del presidente ha sido completamente sin restricciones, ya sea en el hemisferio occidental o en Medio Oriente», afirma un analista citado en el texto, sin revelar su identidad.
El documento no detalla qué tipo de acción militar se contempla ni ofrece cifras concretas de efectivos o recursos involucrados. Sin embargo, la mera posibilidad de una operación contra la isla caribeña ha generado inquietud entre los observadores internacionales.
La noticia llega en un momento de alta tensión diplomática entre Estados Unidos e Irán, cuyas negociaciones sobre el programa nuclear persa se han visto entorpecidas por la negativa de Teherán a aceptar las condiciones impuestas por Washington. El estancamiento ha llevado a la Administración Trump a buscar alternativas que le permitan exhibir fuerza militar en el corto plazo, según la fuente consultada.
Cuba, por su parte, ha sido objeto de sanciones y presión por parte de Estados Unidos durante décadas, pero no se enfrentaba a una amenaza militar directa desde la crisis de los misiles de 1962. La posible escalada ha sido recibida con cautela por expertos en seguridad regional, quienes advierten de las consecuencias de una intervención en el Caribe.




