Estados Unidos ha bombardeado Irán por cuarto día consecutivo, mientras que la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) ha lanzado ataques de represalia contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, Bahréin y Jordania. El presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazó con bombardear centrales eléctricas y puentes iraníes, según declaraciones recogidas por la prensa. El conflicto se intensifica tras el colapso del Memorando de Entendimiento entre ambos países.

El Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) informó de que el 14 de julio completó una nueva ola de bombardeos de siete horas contra objetivos cerca del estrecho de Ormuz y zonas costeras iraníes. Además, CENTCOM reimpuso el bloqueo de los puertos iraníes, según anunció el martes. Trump declaró que los ataques continuarán «hasta que él personalmente decida que deben detenerse».

Por su parte, el IRGC afirmó haber «eliminado un centro logístico estadounidense en Kuwait» en el marco de la operación Nasr 2, según informó la agencia IRNA. La Guardia Revolucionaria lanzó nuevas oleadas de ataques de represalia contra activos militares estadounidenses en Kuwait, Bahréin y Jordania.

Bloqueo parlamentario en Washington

En el frente político, los senadores demócratas bloquearon el martes el avance de la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) para 2027, que dotaría al Pentágono con más de 1,1 billones de dólares en el marco del plan de la Casa Blanca de 1,5 billones. La oposición demócrata justificó el bloqueo por la guerra con Irán desatada por Trump. El proyecto de ley, que requería 60 votos para avanzar, quedó estancado en el Senado.

La escalada bélica se produce después de que el presidente estadounidense amenazara con bombardear infraestructuras energéticas iraníes. La reimposición del bloqueo portuario y los bombardeos continuos elevan la tensión en una región clave para el suministro energético global, dado que el estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.