La Defense Innovation Unit (DIU), organismo dependiente del Departamento de Defensa de Estados Unidos, ha lanzado una solicitud comercial para desarrollar sistemas de transmisión de energía eléctrica desde el espacio con aplicaciones militares, según informó este jueves. El objetivo es alcanzar una capacidad operativa para el año fiscal 2030, madurando una tecnología estudiada durante décadas.
La iniciativa, abierta a contratistas comerciales, busca aprovechar la capacidad de las plataformas orbitales para captar energía solar y transmitirla a tierra mediante microondas o láser, de forma que pueda alimentar bases militares en zonas remotas o en conflicto sin depender de cadenas de suministro convencionales.
Una tecnología estratégica para el Pentágono
El interés militar en la transmisión inalámbrica de energía no es nuevo, pero la DIU pretende acelerar su madurez tecnológica mediante asociaciones público-privadas. La solicitud busca propuestas que demuestren viabilidad técnica, económica y operativa para entregar energía eléctrica desde órbita a unidades desplegadas, eliminando la necesidad de combustibles fósiles o generadores terrestres.
El plazo marcado para alcanzar la capacidad operativa, el año fiscal 2030, sugiere un calendario ambicioso que requerirá avances en eficiencia de conversión, apuntamiento de haz y gestión térmica. La DIU, conocida por su enfoque ágil en la adopción de tecnologías comerciales, podría seleccionar a varios contratistas para fases competitivas de demostración.
La iniciativa se enmarca en los esfuerzos del Pentágono por garantizar el suministro energético en escenarios de combate, reducir la vulnerabilidad logística y explorar nuevas capacidades espaciales. El desarrollo de esta tecnología también tendría aplicaciones civiles, como el suministro de energía a zonas aisladas o tras desastres naturales.




