Estados Unidos lanzó ataques aéreos contra Irán la noche del martes sin tener certeza de que el derribo de un helicóptero Apache en el Estrecho de Ormuz hubiera sido intencionado por parte de Teherán, según citaron fuentes del Gobierno estadounidense este miércoles. El incidente, ocurrido en uno de los corredores estratégicos más sensibles del tráfico petrolero mundial, fue el detonante de la escalada militar ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Un derribo sin autoría clara

Fuentes del Gobierno estadounidenses indicaron que, horas después del ataque contra el helicóptero, los servicios de inteligencia aún no habían determinado si Irán actuó deliberadamente o si se trató de un error. Irán, por su parte, no reivindicó en ningún momento la acción, y el viceministro de Exteriores iraní negó la implicación de las fuerzas de su país.

La falta de una conclusión clara sobre la intencionalidad no impidió que la Administración Trump ordenara los bombardeos de represalia, que comenzaron en la noche del martes.

El episodio refleja la fragilidad del diferendo entre Washington y Teherán, donde cualquier incidente puede desencadenar una escalada de consecuencias imprevisibles. El Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, es un escenario de permanente tensión geopolítica.

Reacciones y riesgo de conflicto

El Gobierno iraní ha condenado los ataques como una violación de su soberanía, mientras que analistas internacionales advierten del riesgo de que el conflicto derive en una confrontación abierta en la región. El número de bajas del derribo del Apache no ha sido especificado por ninguna de las partes.