El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado la presión sobre Irán al ordenar el bloqueo de los puertos de la república islámica y amenazar con ataques a su infraestructura civil, según ha confirmado la Casa Blanca este martes. La medida supone una escalada significativa en las tensiones entre ambos países, que ya han afectado a la navegación en el Golfo Pérsico y generado inquietud en los mercados energéticos internacionales.

El anuncio, realizado el 15 de julio de 2026, se enmarca en la estrategia de máxima presión que la administración Trump ha mantenido desde su llegada al poder. El bloqueo portuario afecta a las principales terminales comerciales iraníes, lo que podría estrangular las importaciones y exportaciones del país persa. Según fuentes del Pentágono, la Armada estadounidense ha desplegado buques de guerra en las proximidades del estrecho de Ormuz para hacer cumplir la medida.

Teherán ha calificado la acción como una violación del derecho internacional y ha advertido de que tomará represalias. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní ha convocado al encargado de negocios suizo, que representa los intereses estadounidenses en Irán, para presentar una protesta formal. La comunidad internacional observa con atención la evolución de la crisis, que amenaza con desestabilizar una región clave para el suministro mundial de crudo.

La amenaza de Trump de atacar infraestructura civil iraní ha sido especialmente controvertida. Organizaciones de derechos humanos han señalado que, de llevarse a cabo, tales ataques podrían constituir un crimen de guerra. El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, en una comparecencia ante la prensa, defendió la postura del presidente afirmando que se trata de una respuesta a las actividades desestabilizadoras de Irán en la región y a su programa nuclear.

Los precios del petróleo han reaccionado al alza, con el barril de Brent superando los 85 dólares por primera vez en meses. La posible interrupción del paso de petroleros por el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del crudo mundial, ha disparado las primas de seguro marítimo en la zona. Analistas consultados advierten de que una escalada militar prolongada podría tener efectos devastadores para la economía global.