La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) ha autorizado a Lynk Global, operador de constelaciones de comunicaciones directas a dispositivo (D2D), y a Anterix, proveedor de espectro para servicios públicos, a realizar pruebas piloto en territorio estadounidense. El anuncio, fechado el 19 de mayo de 2026, supone un hito regulatorio que valida el uso de satélites comerciales para extender la cobertura de redes privadas de utilities en zonas remotas o de difícil acceso.

Las pruebas, según ha informado la FCC, se centrarán en evaluar la viabilidad técnica de conectar directamente satélites D2D a dispositivos de las redes de distribución eléctrica operadas por Anterix. El objetivo es mejorar la resiliencia y seguridad de infraestructuras críticas, como subestaciones o líneas de alta tensión, que a menudo carecen de cobertura terrestre suficiente.

Se trata de un paso significativo para demostrar que la conectividad satelital directa puede complementar las redes de utilities en áreas donde las torres de telefonía no llegan, reduciendo costes y tiempos de despliegue,

señala el comunicado conjunto de ambas compañías. Lynk Global aporta su constelación de satélites en órbita baja (LEO) y capacidad de broadcast directo a terminales estándar, mientras que Anterix cede parte de su espectro licenciado en la banda de 900 MHz para las pruebas.

La aprobación llega en un momento en que el sector de servicios públicos busca alternativas a las redes celulares tradicionales y a los enlaces por satélite de gran tamaño, especialmente tras episodios climáticos extremos que han dejado a comunidades enteras sin electricidad. La FCC considera que este tipo de experimentos puede acelerar la digitalización de la red eléctrica y fortalecer la seguridad nacional, al reducir la dependencia de infraestructuras de comunicaciones extranjeras.

No se han revelado detalles sobre el número de satélites involucrados ni la duración de los ensayos, aunque fuentes de la industria sitúan el inicio de las pruebas en las próximas semanas en varios estados del medio oeste estadounidense. Si los resultados son positivos, Lynk y Anterix buscarán una autorización comercial para desplegar el servicio de forma permanente.