Un análisis del think tank estadounidense Defense Priorities sostiene que Estados Unidos se encuentra «atascado» en su guerra con Irán, tres meses después de los ataques conjuntos con Israel que desencadenaron el conflicto. Según el informe, Washington estaría buscando una salida negociada, aunque las opciones disponibles son limitadas y las condiciones para una retirada son cada vez más complejas.

Un conflicto sin fin a la vista

La guerra, iniciada tras una ofensiva coordinada entre Estados Unidos e Israel, ha tenido un impacto directo en la estabilidad de Oriente Medio. Los precios energéticos se han disparado y las potencias regionales, como Rusia y China, han ajustado su política exterior en respuesta al conflicto. Defense Priorities advierte que la prolongación de las hostilidades beneficia a los adversarios de Washington y debilita su posición global.

La administración estadounidense se enfrenta a un dilema estratégico: mantener la presión militar sin una estrategia clara de salida corre el riesgo de un desgaste prolongado, mientras que una retirada unilateral podría interpretarse como una derrota.

El análisis, publicado el 30 de mayo de 2026, subraya que la opción menos mala para Trump sería buscar un acuerdo diplomático que permita a Estados Unidos desvincularse del conflicto sin dañar su credibilidad. Sin embargo, las conversaciones con Teherán se han estancado y la escalada militar continúa.

Impacto en la región y en las grandes potencias

El conflicto ha reconfigurado las alianzas en Oriente Medio. Países como Arabia Saudí han mantenido una posición ambigua, mientras que actores no estatales respaldados por Irán han intensificado sus ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes. Defense Priorities señala que el estancamiento beneficia a Rusia y China, que han aprovechado la distracción de Washington para avanzar en sus propias agendas geopolíticas.

El think tank concluye que, sin una estrategia clara de salida, el conflicto podría convertirse en una guerra prolongada que drene recursos estadounidenses y afecte la seguridad global, especialmente en el golfo Pérsico, por donde transita una parte significativa del suministro mundial de petróleo.