El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha anunciado este sábado un acuerdo marco entre el gobierno soberano de Líbano y el gobierno de Israel, mediado por Estados Unidos. El anuncio supone un hito diplomático en la región de Oriente Próximo, donde ambas naciones mantienen disputas fronterizas y marítimas sin resolver desde hace décadas.

Rubio no ha precisado los detalles del pacto ni la fecha prevista para su firma, pero fuentes del Departamento de Estado indicaron que el acuerdo busca reducir las tensiones bilaterales y sentar las bases para negociaciones posteriores sobre la delimitación de la frontera terrestre y la explotación de recursos energéticos en el Mediterráneo oriental.

Se trata de un marco para la cooperación y la solución pacífica de controversias entre Líbano e Israel, ha declarado el jefe de la diplomacia estadounidense en una breve comparecencia.

El anuncio llega en un contexto de creciente presión regional, con Irán y Turquía observando de cerca cualquier movimiento que altere el equilibrio de poder en el Levante. Para Washington, el acuerdo representa una vía para estabilizar una zona clave para los intereses energéticos y de seguridad de sus aliados europeos, entre ellos España.

Un paso tras años de mediación

Desde 2022, Estados Unidos ha actuado como intermediario en las negociaciones indirectas entre Beirut y Tel Aviv, centradas principalmente en la demarcación de la plataforma continental y los derechos de exploración de gas. El acuerdo marco anunciado hoy podría allanar el camino para un tratado definitivo que ponga fin a un conflicto latente que ambas partes llevan décadas evitando escalar militarmente.

El gobierno libanés, sin embargo, deberá sortear la oposición interna de facciones como Hezbolá, que tradicionalmente se ha opuesto a cualquier normalización con Israel. Por su parte, en Israel el pacto requerirá la aprobación del gabinete de seguridad y del parlamento, donde sectores de la derecha más dura rechazan concesiones territoriales. La comunidad internacional, mientras, celebra el avance como un paso hacia la paz en una de las regiones más volátiles del planeta.