El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este jueves que Washington «no permitirá» el derrocamiento del presidente boliviano, Rodrigo Paz, en una declaración que refleja la creciente tensión geopolítica en América Latina. La advertencia se produce en medio de protestas y bloqueos en Bolivia que amenazan la estabilidad del Gobierno de Paz, en el poder desde octubre de 2025.
«No permitiremos el derrocamiento del presidente boliviano», afirmó Rubio en una rueda de prensa en Washington, según informó el Departamento de Estado. El secretario no especificó qué medidas podría tomar Estados Unidos, pero subrayó que la administración del presidente Donald Trump está comprometida con la defensa de los Gobiernos democráticos en la región frente a lo que denominó «injerencias de potencias rivales».
Bolivia atraviesa una crisis política marcada por movilizaciones de sectores afines al expresidente Evo Morales, quien fue inhabilitado para concurrir a las elecciones de 2025. Los bloqueos de carreteras y las protestas han paralizado parcialmente la economía y han llevado al Gobierno de Paz a solicitar apoyo internacional. En este contexto, la advertencia de Rubio apunta a evitar un vacío de poder que pudiera ser aprovechado por actores alineados con China o Rusia, según analistas internacionales.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, agradeció el respaldo de Washington en un mensaje difundido por la Presidencia. «Bolivia es una democracia firme y no cederá ante presiones desestabilizadoras», declaró Paz, quien ha denunciado en las últimas semanas intentos de desestabilización desde sectores externos. La postura de la Casa Blanca contrasta con la de otros Gobiernos latinoamericanos, que han llamado al diálogo interno sin injerencias externas.
La advertencia de Rubio se enmarca en la estrategia de la administración Trump de mantener su influencia en el hemisferio occidental, frente al avance de China, que ha incrementado sus inversiones en la región. Según el Departamento de Estado, Washington sigue «con preocupación» la evolución de la crisis boliviana y no descarta nuevas medidas si la situación se deteriora.




