Las autoridades federales de Estados Unidos han lanzado una advertencia sobre una nueva categoría de amenaza: el extremismo anti-tecnología, impulsado por el creciente rechazo público a la inteligencia artificial y los centros de datos. Documentos oficiales fechados el 26 de mayo de 2026 revelan que las agencias de seguridad del país temen que la oposición ciudadana pueda derivar en actos de sabotaje o violencia contra infraestructuras críticas.

El informe señala que el malestar social por el riesgo de que la IA destruya empleos y la proliferación de centros de datos en zonas residenciales está alimentando un movimiento radical. Aunque no se mencionan cifras concretas de incidentes, las autoridades advierten de que la retórica hostil podría traducirse en acciones directas contra instalaciones tecnológicas.

La alerta llega en un momento en que empresas como OpenAI, Google y Meta aceleran el despliegue de modelos de IA generativa, mientras crecen las protestas vecinales contra la construcción de centros de datos por su consumo energético y su impacto visual. El Gobierno federal considera que estas infraestructuras son objetivos potenciales para grupos radicalizados, lo que obliga a reforzar la seguridad en torno a ellas.

La nueva categoría de extremismo se suma a las ya existentes, como el terrorismo yihadista o el supremacismo blanco. Según los documentos, las agencias de seguridad están desarrollando protocolos para monitorizar foros y redes sociales donde se difunde el odio hacia la tecnología, así como para coordinar la respuesta policial ante posibles ataques.

El aviso oficial subraya que la amenaza no es meramente teórica: en los últimos meses se han registrado vandalismos y sabotajes menores contra centros de datos en varios estados, aunque sin víctimas mortales. Las autoridades temen que la escalada retórica pueda llevar a atentados más graves si no se aborda el descontento social.