Una corte federal de Miami ha presentado cargos contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles ocurrido el 24 de febrero de 1996, en el que murieron cuatro personas. La acción judicial, anunciada el 26 de mayo de 2026, representa el último capítulo del endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba bajo la administración de Donald Trump, y podría tensar aún más las relaciones entre La Habana y Washington.

Asesinato premeditado, según la fiscalía

La fiscalía federal de Miami acusa a Raúl Castro, que entonces era ministro de Defensa y hoy suma 95 años, de ordenar personalmente el ataque contra las dos aeronaves de la organización Hermanos al Rescate, un grupo de exiliados cubanos que realizaba labores de patrulla aérea en el estrecho de Florida. Los cargos incluyen asesinato premeditado y violación de leyes de aviación. “Raúl Castro ordenó personalmente el ataque que mató a cuatro inocentes”, aseguró el fiscal federal del distrito sur de Florida durante el anuncio.

El derribo, que en su momento provocó una condena internacional generalizada, ocurrió en el espacio aéreo internacional, al norte de Cuba. El avión de mayor tamaño, un Cessna 337, fue alcanzado por un misil lanzado desde un caza cubano. Los restos de las aeronaves cayeron al mar. Los cuatro tripulantes —tres pilotos y un pasajero— fallecieron en el acto.

Repercusiones geopolíticas para España

La imputación de Raúl Castro añade una nueva capa de tensión al conflicto bilateral entre Estados Unidos y Cuba, y tiene repercusiones directas en la política iberoamericana. España, que mantiene lazos históricos y diplomáticos con La Habana, actúa tradicionalmente como puente entre la isla y la comunidad internacional, especialmente en el seno de la Unión Europea.

Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores español declaró: “España respeta las decisiones judiciales de otros Estados soberanos. Nuestra prioridad sigue siendo el diálogo con todas las partes y la defensa de los derechos humanos en Cuba”. La posición de España será observada de cerca en Bruselas y en la Organización de Estados Americanos (OEA), donde Estados Unidos podría buscar un pronunciamiento colectivo contra el régimen castrista.

Por otro lado, la figura de Raúl Castro vuelve al foco mediático también por su presunto control de GAESA, el conglomerado empresarial que, según informes de inteligencia estadounidense, concentra buena parte de la economía de la isla y financia al régimen. Con Raúl fuera del poder formal desde 2021, pero aún con enorme influencia, la imputación en Miami abre la puerta a una posible extradición que, sin embargo, parece improbable dada la ausencia de tratado bilateral en la materia.