La empresa Urenco ha anunciado este martes la ampliación en casi un 50% de la capacidad de la única planta de enriquecimiento de uranio comercial de Estados Unidos, ubicada en Eunice, Nuevo México. La inversión, que asciende a varios miles de millones de dólares, busca reforzar la cadena de suministro de combustible nuclear occidental y reducir la dependencia de suministros rusos, según informó la compañía en un comunicado.

La nueva planta de enriquecimiento se construirá en el mismo complejo que la actual National Enrichment Facility y permitirá aumentar la producción de uranio poco enriquecido (LEU, por sus siglas en inglés) necesario para alimentar los reactores nucleares del país. Urenco USA es filial del consorcio europeo Urenco Ltd, controlado mayoritariamente por los gobiernos de Países Bajos y Reino Unido, con participaciones minoritarias de las eléctricas alemanas E.ON y RWE.

Impacto en el suministro nuclear español

La decisión tiene implicaciones directas para España, donde las centrales nucleares de Almaraz, Ascó, Cofrentes, Trillo y Vandellós dependen en buena medida del uranio enriquecido procedente de terceros países, incluido Rusia. La ampliación de Urenco supone un respaldo a la autonomía energética de Occidente y podría aliviar las tensiones sobre el calendario de cierre nuclear en España, actualmente previsto entre 2027 y 2035.

Según datos del sector, Estados Unidos importa actualmente cerca del 14% de su uranio enriquecido de Rusia, un porcentaje que la administración Biden busca reducir drásticamente. La expansión de Urenco se suma a otros proyectos similares en Europa, como la planta de enriquecimiento de Orano en Francia.

El anuncio llega en un momento de creciente demanda global de energía nuclear, considerada clave para cumplir los objetivos climáticos sin depender de combustibles fósiles. La capacidad adicional de Urenco podría estar operativa en un plazo de cinco a siete años, sujeto a las aprobaciones regulatorias, señaló la empresa.