La industria estadounidense de exportación de gas natural licuado (GNL) recibió un nuevo impulso el pasado 15 de mayo, cuando los propietarios de Commonwealth LNG anunciaron la luz verde para construir una planta en la parroquia de Cameron, Luisiana, con capacidad para 9,5 millones de toneladas anuales de GNL. La decisión consolida la hegemonía de Estados Unidos en el mercado global del gas, en un contexto en el que España, como mayor hub de GNL de Europa, ve alterado su abastecimiento energético.

El auge del shale gas impulsa nuevas instalaciones

La aprobación de la instalación, que se suma a una veintena de proyectos en marcha en el golfo de México, responde al boom del gas de esquisto estadounidense. La planta de Commonwealth LNG, que operará en el estado sureño, podrá enviar GNL a cualquier mercado del mundo, aunque su ubicación geográfica la orienta preferentemente hacia Europa y Asia. Según declaraciones de la empresa recogidas por medios locales, la construcción comenzará de inmediato y creará miles de puestos de trabajo temporales y medio centenar de puestos permanentes.

La nueva infraestructura eleva la capacidad total de exportación de Estados Unidos por encima de los 140 millones de toneladas anuales, una cifra que duplica la de Catar, segundo exportador mundial, y que sitúa al país norteamericano como el primer proveedor de GNL del mundo. El Departamento de Energía de EE.UU. ha acelerado los permisos para estas instalaciones desde la llegada al poder de Donald Trump en enero de 2025, tras la moratoria decretada por la administración de Joe Biden.

Implicaciones para España y el mercado europeo

La expansión del GNL estadounidense tiene un impacto directo en España, que cuenta con siete plantas de regasificación y una capacidad de almacenamiento clave para la seguridad energética europea. El incremento de la oferta desde Luisiana presiona a la baja los precios del gas, lo que beneficia a los consumidores españoles, pero también intensifica la competencia con los proveedores tradicionales de la península, Argelia y Catar.

Argelia, que exporta a España a través del gasoducto Medgaz y en barco, ha visto reducida su cuota de mercado desde la guerra de Ucrania, mientras que Catar ha aumentado sus ventas a Asia. La entrada de GNL estadounidense a bajo coste podría erosionar aún más la posición de estos competidores. No obstante, expertos del sector señalan que la flexibilidad del mercado español, que permite la reexportación de GNL a otros países europeos, convierte a la península en un punto de entrada estratégico para el gas de Estados Unidos.

Estados Unidos se ha convertido en el proveedor de GNL más fiable y flexible del mundo. Esta planta refuerza nuestra capacidad para responder a la demanda global, especialmente en Europa, donde nuestros clientes valoran la seguridad de suministro,

declaró un portavoz de Commonwealth LNG. La empresa privada con sede en Texas no ha revelado el coste exacto del proyecto, aunque fuentes del sector lo estiman en más de 5.000 millones de dólares (unos 4.600 millones de euros).