Estados Unidos ha intensificado su presión marítima contra el tráfico de combustibles sancionados. El Pentágono confirmó este viernes que fuerzas estadounidenses abordaron un petrolero que transportaba crudo en el océano Índico, en una operación que forma parte de una campaña más amplia de interdicción en la región.
El buque, cuya identidad no ha sido revelada, está vinculado a sanciones internacionales impuestas por Washington, probablemente relacionadas con Irán o Venezuela, países cuyo petróleo es objeto de embargos unilaterales estadounidenses. La acción se produjo en los últimos días, aunque el Departamento de Defensa no precisó la fecha exacta.
Según fuentes oficiales citadas por el Pentágono, las fuerzas estadounidenses han interceptado múltiples petroleros y buques comerciales en el océano Índico en los últimos meses, en un esfuerzo por cortar las rutas de exportación ilegal de crudo que, según Washington, financian a los países sujetos a sanciones.
Una escalada en el pulso energético
La interceptación se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán. Irán ha recurrido a tácticas de evasión de sanciones como el apagado de transpondedores y el trasvase de crudo entre buques en alta mar para eludir la vigilancia internacional.
Estas operaciones, que el Pentágono describe como “interdicciones rutinarias en el marco de la ley marítima”, han sido criticadas por Irán, que las considera actos de piratería. Sin embargo, Washington defiende que son necesarias para hacer cumplir el régimen de sanciones.
El océano Índico, por el que transita una parte significativa del comercio mundial de crudo, se ha convertido en escenario clave de esta pugna. Los expertos señalan que la frecuencia de estos abordajes no tiene precedentes desde la reimposición de sanciones a Irán en 2018.




