El grupo emiratí EDGE, uno de los conglomerados de defensa y tecnología de más rápido crecimiento en Oriente Próximo, ha abierto una oficina en París con el objetivo de expandir su negocio en el mercado europeo. Su consejero delegado, Hamad Al Marar, ha calificado a Europa como el «próximo gran mercado» de la compañía, en declaraciones recogidas por la prensa especializada.

La decisión refleja la creciente ambición de los fabricantes de defensa del Golfo por consolidarse en un continente que busca reforzar su autonomía estratégica y que ha incrementado su gasto militar tras la guerra en Ucrania. EDGE, con sede en Abu Dabi, ha desarrollado capacidades en sistemas no tripulados, ciberseguridad, municiones de precisión y tecnología espacial que ahora pretende ofrecer a los gobiernos europeos.

Demanda tras la defensa de Emiratos frente a Irán

Según Al Marar, la empresa está experimentando una alta demanda de sus productos después de que el grupo desempeñara un papel relevante en la defensa de los Emiratos Árabes Unidos frente a los ataques iraníes. Aunque no precisó cifras o contratos concretos, la oficina parisina servirá como centro de operaciones para identificar oportunidades en los programas de adquisiciones de la OTAN y de la Unión Europea.

Hemos demostrado nuestra tecnología en condiciones reales de combate. Europa nos ve ahora como un socio fiable, no como un competidor lejano.

La apertura de la oficina en París no es casual: Francia es el segundo mayor exportador de armas del mundo y mantiene estrechos vínculos de defensa con los países del Golfo. Además, el grupo emiratí ya colabora con empresas francesas como Dassault Aviation y Thales en proyectos conjuntos.

Con este movimiento, EDGE refuerza la tendencia de los actores de defensa de Oriente Próximo a integrarse en la cadena de valor europea, tanto como proveedores de tecnología como en posibles coinversiones en programas de nueva generación, especialmente en los ámbitos de la guerra electrónica y los sistemas aéreos no tripulados.