Ecuador ha presentado dos recursos contra la resolución de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) que anuló los aranceles impuestos por Quito a Colombia, en el marco de la guerra comercial desatada por las diferencias de seguridad fronteriza entre ambos países. La decisión de la CAN, adoptada a principios de mayo, consideró que las tarifas violaban las normas de integración subregional y otorgó a Ecuador y Colombia un plazo de diez días para eliminarlas, que venció el 21 de mayo de 2026.
El Ministerio de Exteriores ecuatoriano solicitó a la CAN que reconsidere la anulación y mantenga los aranceles, argumentando que las medidas fueron una respuesta a la falta de control de Colombia en la frontera común. La tensión comercial entre Quito y Bogotá se intensificó tras el incremento de la violencia en la zona limítrofe, con acusaciones mutuas de connivencia con grupos armados ilegales.
La CAN, integrada por Ecuador, Colombia, Perú y Bolivia, tiene como objetivo fomentar la integración económica y comercial. La anulación de los aranceles supone un golpe a la política arancelaria de Ecuador y un triunfo para Colombia, que defendió el libre comercio en el espacio andino. El organismo supranacional deberá pronunciarse sobre los recursos en las próximas semanas.
El litigio comercial entre los dos países andinos ha generado incertidumbre para los inversores extranjeros, entre ellos los españoles, con presencia significativa en sectores como el bancario, las telecomunicaciones y la energía en la región. La resolución final de la CAN podría sentar un precedente sobre los límites de las medidas unilaterales en el bloque.




