La comisaria europea de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, ha llegado este martes a Bunia, epicentro del brote de ébola en la República Democrática del Congo, para instar a un alto el fuego en el este del país. Lahbib advirtió de que el conflicto armado agrava la crisis sanitaria y dificulta la respuesta al virus, que se ha cobrado decenas de víctimas en las últimas semanas.
La comisaria, que representa a la Unión Europea en la región, subrayó que el ébola «mata más rápido que los fusiles» y «se burla de las disputas humanas», en referencia a la violencia que azota la provincia de Ituri y Kivu del Norte, donde se concentra el brote. La llegada de Lahbib se produce en un momento en que los campamentos de desplazados están saturados, lo que eleva el riesgo de propagación del virus entre una población ya vulnerable.
Según fuentes de la comisión, la UE está coordinando la entrega de ayuda sanitaria y equipos de protección, pero el acceso a las zonas afectadas está limitado por los combates entre grupos armados y el ejército congoleño. Lahbib abogó por una tregua humanitaria que permita a los equipos médicos actuar sin riesgo y contener el brote, que ya ha causado alerta en los países vecinos.
La visita de Lahbib se enmarca en los esfuerzos de la UE por contener la epidemia, que ya acumula más de 150 casos confirmados y 80 fallecidos, según la Organización Mundial de la Salud. La comisaria insistió en que la prioridad es salvar vidas y que la tregua humanitaria es imprescindible para que los equipos de emergencia puedan acceder a las zonas más afectadas sin temor a los ataques.




