La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado como «alto» el riesgo de propagación del ébola en África central, donde se sospecha que el virus ha causado 139 muertos y cerca de 600 casos probables, según informó este miércoles el organismo en Ginebra. A escala mundial, sin embargo, el riesgo sigue siendo considerado «bajo».
El brote se concentra en el este de la República Democrática del Congo (RDC), una región azotada por la inseguridad y los desplazamientos masivos de población, lo que dificulta la contención del virus. La OMS advierte de que la epidemia podría prolongarse si no se refuerzan las medidas de vigilancia y respuesta sobre el terreno.
«El riesgo es elevado en África central, pero bajo a escala mundial», declaró un portavoz de la OMS, que precisó que por el momento no se recomiendan restricciones a los viajes internacionales ni al comercio con los países afectados. No obstante, la agencia sanitaria de Naciones Unidas ha desplegado equipos de emergencia en la zona para apoyar a las autoridades locales.
La OMS ha instado a los países vecinos a reforzar sus sistemas de detección precoz y a preparar unidades de aislamiento por si el virus cruza las fronteras. El ébola, que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados, tiene una tasa de letalidad que puede superar el 50% si no se trata a tiempo.
España, a través del Ministerio de Sanidad, ha reforzado los protocolos de vigilancia en aeropuertos y puertos, aunque las autoridades sanitarias españolas consideran remota la posibilidad de que el brote llegue al país. La última gran epidemia de ébola en África occidental (2014-2016) causó más de 11.000 muertos y provocó una alerta mundial que llevó a España a activar por primera vez un dispositivo de evacuación de cooperantes.




