La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el estado de emergencia por un nuevo brote de Ébola en la República Democrática del Congo, con epicentro en la localidad de Bunia y un caso confirmado en la ciudad de Goma. El organismo internacional ha activado los protocolos de respuesta rápida ante el riesgo de propagación, mientras que las fuerzas de paz desplegadas en la región, incluyendo contingentes extranjeros, refuerzan las medidas sanitarias.

Según los datos oficiales proporcionados por las autoridades sanitarias congoleñas, se registran hasta el momento 336 contagios y 88 fallecimientos. El brote se concentra en la provincia de Ituri, aunque la presencia de un caso en Goma, una urbe de más de un millón de habitantes situada a orillas del lago Kivu, ha elevado la alerta por una posible expansión urbana.

El Ejército uruguayo, que mantiene efectivos en la región integrados en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (MONUSCO), ha informado de que sus tropas están aplicando todas las medidas sanitarias correspondientes para evitar contagios. La base uruguaya “Siempre Presente”, ubicada en Goma, se encuentra a más de 500 kilómetros del foco principal en Bunia, lo que reduce el riesgo inmediato, aunque las autoridades militares han elevado la vigilancia.

La OMS ha recomendado a los países vecinos —Ruanda, Uganda, Burundi y Sudán del Sur— que refuercen la vigilancia epidemiológica en las fronteras, dado el intenso tráfico de personas en la región de los Grandes Lagos. El ébola, que se transmite por contacto directo con fluidos corporales, provoca fiebre hemorrágica y tiene una tasa de letalidad que puede superar el 50% sin atención médica.

No es la primera vez que la RDC se enfrenta a un brote de ébola: el país ha sufrido más de una decena de epidemias desde que el virus fue identificado en 1976, la última de ellas en 2022. Sin embargo, la declaración de emergencia internacional subraya la preocupación por la rápida extensión geográfica del brote actual.