Dos miembros principales del colectivo de ciberdelincuencia Scattered Spider han sido condenados este jueves a cinco años y medio de prisión por el ciberataque que sufrió en 2024 Transport for London (TfL), la entidad que gestiona el transporte público de la capital británica. El Tribunal de la Corona de Londres consideró probado que los acusados participaron activamente en la intrusión informática que causó pérdidas estimadas en 29 millones de libras.

Uno de los mayores ciberataques a infraestructura crítica británica

El ataque, perpetrado en 2024, afectó a los sistemas informáticos de TfL y comprometió datos de millones de usuarios del metro y autobuses de Londres. Según las autoridades británicas, los hackers lograron paralizar parcialmente los sistemas de pago y gestión de la red durante varios días, lo que obligó a prestar servicios gratuitos en algunas líneas mientras se restablecía la normalidad.

La condena, dictada por el tribunal londinense, es una de las más duras impuestas en Reino Unido por delitos de ciberdelincuencia organizada contra infraestructuras críticas. Los dos sentenciados, cuyas identidades no han sido reveladas por la justicia británica, fueron declarados culpables de acceso no autorizado a sistemas informáticos, daños informáticos agravados y blanqueo de capitales.

Scattered Spider, un grupo especializado en estafas digitales

Scattered Spider es un colectivo de ciberdelincuencia de habla inglesa conocido por sus ataques de phishing y sim swapping contra grandes empresas tecnológicas y de servicios. El grupo, que opera con una estructura descentralizada, ha sido vinculado a múltiples intrusiones de alto perfil, incluido el robo de datos de clientes de Twilio y Uber en 2022.

La sentencia contra sus dos cabecillas en el ataque a TfL supone un golpe significativo a la estructura del colectivo, según fuentes judiciales. La Fiscalía británica destacó el impacto real del ciberataque sobre los 29 millones de usuarios diarios del transporte público londinense y reclamó penas ejemplares para disuadir a otros grupos de atacar infraestructuras esenciales.

Las autoridades han señalado que la investigación continúa abierta y no descartan nuevas detenciones relacionadas con el mismo caso.