Al menos dos fuertes terremotos sacudieron este viernes la capital de Venezuela, Caracas, causando daños estructurales generalizados en apartamentos y comercios. Los sismos, registrados en la mañana del 26 de junio de 2026, han dejado una estela de destrucción en varias zonas de la ciudad.
Erica Sánchez, residente de un edificio de apartamentos gravemente afectado, relató a los medios la magnitud de los daños. «Todas las paredes tendrán que ser demolidas», declaró Sánchez, señalando que su vivienda quedó prácticamente inhabitable tras el movimiento telúrico. Según su testimonio, el sismo causó grietas profundas y desplazamientos en los muros, lo que obligará a una reconstrucción completa del inmueble.
Por su parte, Taylor Aliendres, trabajador de un establecimiento comercial en Caracas, mostró la otra cara de la catástrofe: el impacto en el sector comercial. Junto a un corresponsal, Aliendres recorrió las instalaciones de su lugar de trabajo, donde los estantes colapsaron, los productos quedaron esparcidos por el suelo y el techo presentaba grietas visibles. «Es un desastre total, no sabemos cuándo podremos reabrir», lamentó.
Las autoridades locales aún no han emitido un balance oficial de víctimas ni de daños materiales, pero los reportes iniciales apuntan a que cientos de edificios han resultado afectados en la capital venezolana. Equipos de emergencia y bomberos trabajan en las zonas más castigadas para evaluar la seguridad de las estructuras y atender a los damnificados.
Los terremotos han generado pánico entre la población, que salió a las calles ante la réplica que siguió al primer sismo. Muchos residentes pasaron la mañana en espacios abiertos, temerosos de regresar a sus hogares. La comunidad internacional ha expresado su solidaridad con Venezuela, mientras el país espera confirmar el alcance total de la tragedia.




