Dos ciudadanos estadounidenses se han declarado culpables de ocultar un delito grave por ayudar a centros de estafas de soporte técnico con sede en India. Adam Young, de 42 años, y Harrison Gevirtz, de 33, reconocieron los hechos el 21 de mayo ante un tribunal de Estados Unidos, según informó el Departamento de Justicia.
Los acusados proporcionaban números de teléfono, servicios de enrutamiento de llamadas, herramientas de seguimiento y desvío de llamadas a redes de telemarketing fraudulentas que operaban desde India. Estas redes se hacían pasar por técnicos de soporte legítimos de empresas tecnológicas para engañar a las víctimas, en un esquema de estafa conocido como tech support scam.
La acusación les imputaba un cargo de misprision of a felony, figura del derecho estadounidense que castiga a quien, conociendo la comisión de un delito grave, no lo denuncia y actúa para encubrirlo. Según los fiscales, Young y Gevirtz sabían que sus servicios eran utilizados para defraudar a personas en todo el país y, pese a ello, continuaron facilitando la infraestructura telefónica.
El caso forma parte de una ofensiva más amplia de las autoridades estadounidenses contra las estafas telefónicas transnacionales, que en los últimos años han causado pérdidas millonarias a ciudadanos de edad avanzada y otros colectivos vulnerables. Aunque no se detalla el número de víctimas ni el montante defraudado en este caso concreto, fuentes judiciales señalaron que la investigación sigue abierta y que podrían producirse nuevas detenciones.
Los centros de estafa en India son un objetivo recurrente de la cooperación policial entre ambos países, pero la condena de cómplices en territorio estadounidense supone un paso significativo para desmantelar la cadena logística del fraude.




