Dos cazas de combate F-35B de la Royal Air Force (RAF) y la Royal Navy llevan más de dos meses paralizados en la base aérea de Lajes, en las islas Azores (Portugal), según fuentes militares. Los aparatos, completamente nuevos, fueron recibidos en abril de 2026 como parte del lote inicial de 48 unidades destinadas al Reino Unido.
Las causas de la inmovilización no han sido oficialmente detalladas, pero fuentes próximas al programa apuntan a posibles problemas técnicos o logísticos que habrían impedido su traslado a territorio británico. La estancia prolongada en las Azores, un archipiélago estratégico en el Atlántico norte, ha suscitado dudas sobre la capacidad de mantenimiento de la aeronave fuera de las bases habituales del país.
Un programa clave para la defensa británica
El F-35B, variante de despegue corto y aterrizaje vertical, es la columna vertebral de la aviación embarcada del Reino Unido, operando desde los portaaviones Queen Elizabeth y Prince of Wales. El lote de 48 ejemplares forma parte de un pedido total de 138 unidades, aunque el Gobierno británico ha revisado a la baja sus planes de adquisición en los últimos años debido a los sobrecostes del programa.
La paralización de dos aeronaves durante más de 60 días en una base portuguesa supone un contratiempo logístico para la RAF, que ya ha tenido que hacer frente a problemas de disponibilidad de la flota de F-35 en el pasado. Según informes del Ministerio de Defensa británico, la tasa de operatividad de los cazas de quinta generación ha sido inferior a la esperada, situándose en torno al 50% en algunos periodos.
Por el momento, ni la RAF ni el Ministerio de Defensa han emitido un comunicado oficial sobre el estado de los dos aparatos ni sobre la previsión de su despegue hacia el Reino Unido.




