La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha declarado este miércoles que Dinamarca está preparada para defender militarmente Groenlandia en caso de un ataque externo. La afirmación, realizada en el marco de las crecientes tensiones en el Ártico, refuerza la postura defensiva de Copenhague sobre su territorio autónomo.
Un refuerzo de la seguridad en el Ártico
Groenlandia, territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca, ha cobrado relevancia estratégica en los últimos años debido a su ubicación en el Ártico y sus recursos naturales. La declaración de Frederiksen se produce en un contexto de mayor presencia militar de varias potencias en la región, incluyendo Estados Unidos, Rusia y China.
La primera ministra no especificó qué tipo de amenaza concreta motivaba sus palabras, pero subrayó la disposición de las Fuerzas Armadas danesas a actuar. Según fuentes del Gobierno danés, Copenhague ha reforzado sus capacidades de vigilancia y respuesta en el Ártico en los últimos años.
Dinamarca está lista para defender Groenlandia militarmente en caso de ataque.
La posición de Dinamarca tiene implicaciones para las relaciones transatlánticas, ya que Estados Unidos mantiene una base aérea en el noroeste de Groenlandia (Thule Air Base) y ha mostrado interés en la isla. En 2019, el entonces presidente Donald Trump intentó comprar Groenlandia, oferta que fue rechazada por Dinamarca.
La declaración de Frederiksen se enmarca en un contexto de creciente competencia estratégica en el Ártico, donde el deshielo abre nuevas rutas de navegación y el acceso a recursos minerales y energéticos. Dinamarca ha incrementado su presencia militar en la región, incluyendo patrullas aéreas y navales, así como la modernización de sus sistemas de vigilancia. La defensa de Groenlandia es clave para la seguridad europea, ya que la isla alberga infraestructuras militares esenciales de la OTAN, como la base aérea de Thule, que forma parte del sistema de alerta temprana estadounidense.




