Las autoridades migratorias de Estados Unidos han deportado a México a una mujer que se encontraba en el país de forma legal y en pleno proceso de solicitud de la tarjeta de residencia permanente (green card). El caso, ocurrido en mayo de 2026, ha reavivado el debate sobre los fallos del sistema migratorio estadounidense, incluso para quienes cumplen con todos los requisitos legales.

Según fuentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la mujer fue detenida durante un control rutinario y posteriormente deportada a México, a pesar de que contaba con un estatus migratorio regular y había iniciado los trámites para obtener la residencia. La defensa ha denunciado que se trató de un error administrativo que vulneró sus derechos, ya que la orden de deportación no tenía en cuenta su situación legal en ese momento.

Este tipo de incidentes, aunque no son mayoritarios, reflejan una realidad que afecta a miles de inmigrantes en Estados Unidos: la burocracia y la falta de coordinación entre agencias pueden llevar a deportaciones de personas que están en regla. Organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes han criticado la rigidez del sistema y la falta de mecanismos de revisión ágiles para evitar errores como este.

El caso se suma a otros similares documentados en los últimos años, donde solicitantes de green card o titulares de visados temporales han sido expulsados del país pese a estar en proceso de regularización. Las autoridades estadounidenses no han emitido hasta el momento una declaración oficial sobre las circunstancias concretas de esta detención.