El Ministerio de Defensa ha puesto en marcha un plan de transición de tres años, entre 2027 y 2029, para evitar que el posible colapso del programa FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate) deje sin carga de trabajo a la industria española implicada en el proyecto. La iniciativa busca mantener la continuidad tecnológica y preparar la integración de las capacidades nacionales en un nuevo caza de sexta generación.

Según fuentes del Ministerio, el plan se articula mediante contratos puente que permitirán a empresas como Indra y Airbus seguir desarrollando tecnologías clave mientras se define el marco del nuevo programa. La dotación económica prevista supera los 1.000 millones de euros, una cifra que podría ampliarse en función de las necesidades industriales y los plazos de negociación con los socios europeos.

El objetivo estratégico es que España no pierda el capital tecnológico y humano acumulado durante años de participación en el FCAS, un programa europeo que afronta incertidumbres presupuestarias y de calendario. La opción que cobra más fuerza como destino de ese conocimiento es un acuerdo bilateral con Alemania para desarrollar conjuntamente un avión de combate de sexta generación, según las mismas fuentes.

El anuncio llega en un contexto de revisión de los grandes programas de defensa europeos, donde el FCAS compite por recursos con otras iniciativas como el sistema de defensa antimisiles o la modernización de flotas. Defensa subraya que el plan puente no supone una renuncia al proyecto original, sino una medida de salvaguarda industrial hasta que se clarifique el futuro del programa a nivel continental.