El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha anunciado este martes una inversión histórica de 5.000 millones de libras (6.620 millones de dólares) para el desarrollo de drones militares en los próximos cuatro años. Se trata de la mayor partida presupuestaria destinada a esta tecnología por parte del gobierno británico, en un movimiento que busca reforzar las capacidades de defensa aérea y modernizar sus fuerzas armadas.
La inversión, según fuentes oficiales del ministerio, se enmarca en los esfuerzos por adaptar el Ejército británico a los nuevos desafíos del campo de batalla, donde los sistemas no tripulados han cobrado un protagonismo creciente en conflictos como el de Ucrania. El despliegue de drones, tanto de vigilancia como de ataque, se ha convertido en una prioridad para las potencias militares occidentales.
La decisión llega en un contexto de creciente competencia tecnológica entre las principales potencias mundiales. Estados Unidos, China y Rusia han incrementado significativamente sus presupuestos en el ámbito de los drones en los últimos años, y el Reino Unido busca no quedarse atrás en esta carrera armamentística. La partida anunciada supera ampliamente las inversiones previas del país en este sector.
El programa, que se desarrollará entre 2026 y 2030, contempla la adquisición y desarrollo de sistemas aéreos no tripulados de nueva generación, incluyendo drones de combate, de reconocimiento y de apoyo logístico. Según el Ministerio de Defensa, estos sistemas permitirán a las fuerzas armadas británicas operar con mayor eficacia en entornos hostiles y reducir los riesgos para el personal militar.




