El Ministerio de Defensa ha anunciado este 27 de junio tres iniciativas simultáneas de modernización de las Fuerzas Armadas españolas, que abarcan la actualización de cazas EF-18M Hornet, la evaluación de un nuevo vehículo aerolanzable para la Brigada Paracaidista (BRIPAC) y la primera prueba naval del interceptor Hornet Block 1 contra drones hostiles.

Los EF-18M se actualizarán al estándar M2 para prolongar su vida útil

El Ejército del Aire y del Espacio estudia la modernización de un lote de cazas EF-18M Hornet hasta un estándar denominado M2. Según fuentes del Ministerio de Defensa, la actuación contempla el reemplazo del radar actual por un modelo AN/APG-79, la sustitución de sistemas en obsolescencia y diversas mejoras que permitirían extender la vida operativa de la flota al menos 10 años más. La medida responde a los retrasos en la entrada en servicio de programas de nueva generación y a la necesidad de mantener la capacidad de combate aéreo durante la próxima década.

La BRIPAC evalúa la nueva versión del VEA Falcata

En el marco de la instrucción de la Brigada «Almogávares» VI de Paracaidistas, la Bandera «Roger de Flor» I/4 está probando la nueva versión del vehículo 4×4 Einsa Falcata, designado por el Ejército de Tierra como Vehículo Especial Aerolanzable (VEA) y por su fabricante, Equipos Industriales de Manutención S.A. (Einsa), como MM-1A Mk-2 Falcata. La evaluación, encargada por el Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE), sigue el precedente de 2017, cuando la misma unidad ya probó la primera versión del medio. El nuevo modelo ofrece mayor potencia y un diseño mejorado para misiones aerotransportadas.

La Armada prueba el interceptor Hornet Block 1 contra drones desde la fragata Santa María

La Armada española, en colaboración con la empresa Destinus, ha validado recientemente a bordo de la fragata F-81 «Santa María» la capacidad multidominio del interceptor Hornet Block 1. El sistema fue lanzado por primera vez desde un contenedor instalado en la cubierta de vuelo del buque, en una demostración en alta mar centrada en evaluar el despliegue en configuración naval y su integración en la arquitectura de defensa aérea de las fragatas de la clase Santa María. La prueba responde a la amenaza creciente de UAV hostiles y busca dotar a los buques de una capacidad de intercepción adicional.