El Gobierno de Cuba ha ofrecido la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, ubicada en el noroeste del país, como plataforma para conectar a los Estados miembros de la Unión Económica Euroasiática (UEE) y el grupo BRICS con América Latina y el Caribe. El anuncio fue realizado el 5 de junio de 2026 por la viceministra cubana de Relaciones Exteriores, Anayansi Rodríguez Camejo, en declaraciones a la agencia Sputnik.

Según la diplomática, la iniciativa se enmarca en la “cooperación mutuamente beneficiosa” que Cuba busca impulsar con los países de ambos bloques, en un contexto de creciente búsqueda de alternativas al orden internacional liderado por Estados Unidos. La Zona de Mariel, un megapuerto y centro logístico de 465 kilómetros cuadrados, fue concebida como un polo de desarrollo con incentivos fiscales y aduaneros para la inversión extranjera.

La Zona Especial de Desarrollo de Mariel puede ser un puente para conectar los países de la Unión Económica Euroasiática y los BRICS con América Latina y el Caribe, ofreciendo condiciones favorables para el comercio, la inversión y la cooperación tecnológica.

La oferta cubana se produce en un momento en que tanto la UEE (integrada por Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Armenia) como los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y otros países recientemente incorporados) buscan ampliar su influencia en el hemisferio occidental. La cercanía geográfica de Cuba con Estados Unidos, a solo 140 kilómetros de Florida, añade un valor estratégico a la propuesta.

La viceministra no detalló plazos ni proyectos concretos, pero subrayó que la iniciativa está alineada con la política exterior cubana de impulsar un orden multipolar y fortalecer los lazos con países del Sur Global. La Zona de Mariel, inaugurada en 2013, ya alberga empresas de sectores como la logística, la energía y la biotecnología, muchas de ellas con capital chino y ruso.

La propuesta de La Habana podría facilitar el acceso de los bloques euroasiáticos a los mercados latinoamericanos y caribeños, al tiempo que ofrece a la isla una vía para dinamizar su economía, sumida en una profunda crisis con escasez de alimentos, medicinas y combustibles.