El Gobierno cubano ha rechazado este domingo 17 de mayo las informaciones que aseguraban que la isla había adquirido más de 300 drones militares, citadas por medios estadounidenses. En un comunicado oficial, las autoridades de La Habana calificaron la noticia de «falsedades» y subrayaron su derecho a la «legítima defensa» ante una agresión externa.

Tensión creciente con Estados Unidos

Las versiones sobre la supuesta compra de drones surgen en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos. En las últimas semanas, la Casa Blanca ha intensificado la presión sobre el régimen castrista, con visitas de la CIA a la isla y amenazas de intervención por parte del presidente Donald Trump. Desde La Habana se interpretan estos movimientos como una escalada hostil que justificaría medidas defensivas, aunque el Ejecutivo cubano no ha precisado si ha realizado adquisiciones militares recientes.

El comunicado oficial no aporta cifras concretas ni detalles sobre la capacidad armamentística del país, pero insiste en que Cuba ejercerá su derecho a la defensa «en el marco del derecho internacional». La negativa se produce después de que medios estadounidenses citaran fuentes de inteligencia según las cuales el régimen habría adquirido más de 300 drones de origen chino o iraní.

Estas afirmaciones forman parte de una campaña de desinformación que pretende justificar una agresión contra nuestro país. Cuba no representa una amenaza para nadie, pero no renunciará a su derecho a defenderse.

La noticia ha tenido repercusión en el ámbito iberoamericano, donde varios gobiernos han mostrado su preocupación por el incremento de la tensión en el Caribe. España, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, ha llamado a la «moderación» y al diálogo entre ambas partes, sin pronunciarse sobre la veracidad de la información.

Contexto estratégico

La posible adquisición de drones militares por parte de Cuba se enmarca en un escenario de competencia geopolítica en América Latina, donde actores como Estados Unidos, Francia y China disputan influencia. La isla, sometida a un embargo económico estadounidense desde hace décadas, busca alternativas para modernizar sus Fuerzas Armadas, aunque la crisis económica limita su capacidad de gasto.

De momento, no hay confirmación independiente de la compra de los drones. El Pentágono no ha hecho comentarios oficiales, y fuentes del Gobierno cubano insisten en que se trata de una «cortina de humo» para desviar la atención de los problemas internos de Estados Unidos.