El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, desmintió este viernes las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien negó la existencia de un bloqueo económico contra la isla. En un mensaje en sus redes sociales, el canciller cubano recordó que el embargo está respaldado por leyes estadounidenses que penalizan a terceros países que comercien con la isla.
La refutación se produce en un contexto de creciente tensión bilateral. Mientras Rubio sostiene que no hay bloqueo, la administración estadounidense mantiene sanciones específicas contra empresas extranjeras que suministran petróleo a Cuba, según la Ley de Democratización de Cuba de 1992 y la Ley Helms-Burton de 1996. Rodríguez señaló que esa normativa persiste, pese a los cambios retóricos.
El llamado ‘embargo’ o ‘bloqueo’ no es una invención cubana: es una política activa de Estados Unidos codificada en leyes que amenazan con represalias a cualquier país o compañía que haga negocios con la isla.
La controversia se enmarca en la política de la administración Trump hacia Cuba, que ha endurecido las sanciones y eliminado acercamientos previos. Marco Rubio, de origen cubanoamericano, ha sido un firme defensor de mantener la presión sobre el régimen castrista, mientras que La Habana denuncia el impacto humanitario de las restricciones.
Un debate que no cesa
La Asamblea General de la ONU ha votado anualmente desde 1992 a favor de poner fin al embargo estadounidense contra Cuba, con abrumadores respaldos. Sin embargo, el cambio de política en Washington ha dejado en suspenso cualquier posibilidad de distensión. Rodríguez concluyó su mensaje instando a la comunidad internacional a exigir el cumplimiento del derecho internacional y el cese de las sanciones unilaterales.




