El vicepresidente de Cuba, Salvador Valdés Mesa, denunció este viernes que la isla está sometida a una «guerra económica criminal» impuesta por el Gobierno de Estados Unidos. La declaración se produjo durante una intervención en Astaná, en el marco de un foro internacional cuyos detalles no han trascendido.
Cuba is currently being subjected to a criminal economic war imposed by the US government.
Las palabras de Valdés Mesa, pronunciadas en inglés durante su alocución, subrayan la intensificación del embargo estadounidense que, según La Habana, busca asfixiar económicamente al régimen castrista. El vicepresidente cubano aprovechó la tribuna internacional para buscar apoyos frente a unas sanciones que considera ilegales y que violan el derecho internacional.
Esta no es la primera vez que Cuba lleva su denuncia a foros multilaterales: en reiteradas ocasiones, el Gobierno de la isla ha solicitado el fin del bloqueo en la Asamblea General de Naciones Unidas, donde obtiene mayorías abrumadoras a su favor, aunque sin efecto vinculante. La referencia a una «guerra económica» sitúa la confrontación en un plano de hostilidad activa, más allá de la mera presión diplomática.
La declaración de Valdés Mesa se produce en un contexto de crisis económica agravada en Cuba, con escasez de alimentos, medicinas y combustible, que el Gobierno atribuye en buena medida al recrudecimiento de las sanciones bajo la Administración de Donald Trump. Washington, por su parte, sostiene que las dificultades cubanas son consecuencia de la mala gestión interna y de la falta de reformas.




