El canciller cubano, Bruno Rodríguez, ha calificado como «espuria» la acusación formulada por el Gobierno de Estados Unidos contra el expresidente Raúl Castro. En declaraciones realizadas este 20 de mayo, el jefe de la diplomacia cubana rechazó con firmeza los señalamientos procedentes de Washington, en un nuevo episodio de tensión entre ambos países.

Las declaraciones de La Habana

Rodríguez denostó la imputación en un mensaje difundido a través de sus canales oficiales, sin ofrecer detalles adicionales sobre el contenido de la acusación estadounidense. El tono de la respuesta refleja la postura del Gobierno cubano, que considera los cargos una maniobra política sin fundamento jurídico. «Es una acusación espuria», afirmó el canciller, según recogen medios estatales cubanos.

Un nuevo frente en la relación bilateral

La imputación contra Raúl Castro, quien lideró la isla entre 2008 y 2021, se suma a la larga lista de desencuentros entre Washington y La Habana. Estados Unidos no ha detallado los cargos concretos, pero en el pasado ha señalado al Gobierno cubano por presuntas violaciones de derechos humanos y apoyo a otros Gobiernos. La respuesta de la isla busca deslegitimar la acción, en un contexto de embargo económico y sanciones que la administración estadounidense mantiene desde hace más de seis décadas.

La Habana considera la acusación como un intento de desestabilización, en un momento en que la economía cubana atraviesa una severa crisis con escasez de alimentos, combustibles y medicinas. Mientras tanto, la administración estadounidense no ha emitido un comunicado oficial ampliando la información, aunque fuentes del Departamento de Estado confirmaron la existencia de la imputación.

La acción judicial contra Raúl Castro se produce apenas un año después de que la administración Trump retirara a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, una decisión que la administración Biden ha revertido parcialmente. El expresidente cubano, de 94 años, ha sido objeto de sanciones previas por parte de Washington, pero esta es la primera vez que enfrenta una imputación formal en territorio estadounidense.