El grupo CTM, filial marroquí de la española Alsa, y Transdev Maroc, filial del grupo francés Transdev, han anunciado este jueves una asociación estratégica para la explotación de redes de transporte público urbano y periurbano en Marruecos. La inversión conjunta asciende a 11.000 millones de dírhams, equivalentes a unos 1.000 millones de euros, según informaron las compañías en un comunicado.
El acuerdo se materializa a través de las empresas conjuntas Issal, que operarán en las ciudades de Fez, Tánger y Tetuán. El programa busca modernizar y expandir el transporte público en las principales urbes del país, mejorando la movilidad de millones de ciudadanos y reduciendo la congestión y las emisiones contaminantes.
La alianza combina la experiencia de CTM en el mercado marroquí del transporte de viajeros —donde gestiona flotas de autobuses y tranvías— con la capacidad técnica y de gestión de Transdev, uno de los mayores operadores de transporte del mundo, presente en una veintena de países. Ambas compañías ya colaboraban anteriormente en la explotación del tranvía de Tánger, inaugurado en 2023.
Un impulso a la movilidad urbana
El proyecto contempla la renovación de flotas, la ampliación de líneas y la digitalización de la gestión del transporte público en las tres ciudades. Según fuentes del sector, la inversión forma parte del Plan Nacional de Movilidad Urbana del gobierno marroquí, que prevé destinar más de 50.000 millones de dírhams hasta 2030 para modernizar el transporte público en todo el país.
Marruecos se ha convertido en un mercado estratégico para los operadores internacionales de transporte. El país norteafricano ha impulsado en los últimos años grandes proyectos de infraestructura, como la Línea de Alta Velocidad (LGV) entre Tánger y Casablanca y la ampliación de las redes de tranvía en Rabat y Casablanca. La alianza entre CTM y Transdev refuerza la presencia de capital español en el sector, con Alsa como matriz del grupo CTM.
El anuncio se produce en un contexto de creciente demanda de transporte público en Marruecos, donde la urbanización y el crecimiento demográfico han disparado la necesidad de sistemas eficientes y sostenibles. Las autoridades esperan que esta colaboración sirva de modelo para futuras concesiones en otras ciudades del reino.




