Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un think tank estadounidense, ha revelado que Cuba ha completado la construcción de un nuevo sistema de inteligencia de señales en sus instalaciones de Bejucal, cerca de La Habana. Según el estudio, publicado el 18 de junio, esta antena de interceptación permitiría a la Isla monitorizar y localizar transmisiones de radio en gran parte del hemisferio occidental con una precisión sin precedentes.

El informe, basado en imágenes comerciales y fuentes abiertas, señala que la construcción del campo de antenas ha finalizado y que el centro probablemente ya ha comenzado a operar. El CSIS ya había identificado en 2024 cuatro instalaciones cubanas con equipos similares, pero este nuevo sistema representa un salto cualitativo en las capacidades de espionaje de La Habana.

Impacto en la seguridad regional

La inteligencia de señales cubana se centra en la interceptación de comunicaciones militares, diplomáticas y comerciales, lo que podría afectar a intereses de Estados Unidos y sus aliados en la región. Aunque el CSIS no detalla las capacidades exactas del sistema, advierte de que su alcance podría cubrir desde Florida hasta Sudamérica. Expertos en seguridad consultados por el think tank consideran que el nuevo array de antenas incrementa la capacidad cubana de rastrear movimientos navales, aéreos y terrestres, así como comunicaciones estratégicas.

El gobierno cubano no ha hecho declaraciones oficiales sobre el informe hasta el momento. Sin embargo, fuentes diplomáticas en Washington señalan que la administración estadounidense ya ha sido informada del hallazgo y evalúa posibles respuestas. La noticia llega en un contexto de tensiones entre ambos países, marcado por el embargo estadounidense y las recientes sanciones a altos cargos cubanos.

Para España, que mantiene estrechos vínculos históricos y económicos con Cuba, el desarrollo de capacidades de inteligencia en la Isla podría tener implicaciones en sus intereses diplomáticos y en la estabilidad de la región. No obstante, el informe no menciona directamente a España ni a otros países europeos como objetivos prioritarios.