El vicepresidente de Costa de Marfil, Téné Birahima Ouattara, ha declarado este miércoles que su país está dispuesto a reanudar la cooperación de seguridad con Malí y Burkina Faso, en una señal de posible realineamiento regional en el Sahel. La declaración se produjo al margen del Salón Eurosatory, la feria de defensa celebrada en Francia, donde el dirigente marfileño participa como representante de su país.
«Estamos listos para retomar la cooperación de seguridad con Malí y Burkina Faso», afirmó Ouattara, en un contexto marcado por la ruptura de relaciones diplomáticas y de cooperación antiterrorista entre los países costeros y las juntas militares del Sahel.
Un giro en la dinámica regional
Costa de Marfil, aliado tradicional de Francia en la región, ha mantenido una postura distante respecto a las autoridades de Malí y Burkina Faso, gobernadas por juntas militares que han expulsado a las fuerzas francesas y han reforzado sus lazos con Rusia. La posible reanudación de la cooperación de seguridad supondría un cambio significativo en la arquitectura de defensa regional, afectada por la lucha contra el terrorismo yihadista y la influencia de actores externos.
El anuncio se enmarca en los esfuerzos de mediación del presidente de la CEDEAO, Bola Tinubu, para restaurar los lazos entre los países del golfo de Guinea y las juntas del Sahel. Aunque Ouattara no precisó el alcance ni el calendario de la cooperación, sus palabras abren la puerta a un posible deshielo diplomático.




