El portavoz del Gobierno de Costa de Marfil, Amadou Coulibaly, ha informado de que las inundaciones registradas en el país han causado 59 fallecidos. El balance, presentado el 1 de julio de 2026, se produce al inicio de la temporada de lluvias, que aún no ha alcanzado su punto álgido.

En una comparecencia ante los medios, Coulibaly calificó la cifra de «balance particularmente elevado» y la vinculó directamente al cambio climático. «Un balance particularmente elevado relacionado con el cambio climático», declaró el portavoz, citado por la prensa local.

Las autoridades marfileñas han activado los dispositivos de emergencia para atender a los damnificados y evaluar los daños materiales, aunque por el momento no se han difundido estimaciones sobre el número de desplazados o el coste de los destrozos. Costa de Marfil, país de África Occidental, suele registrar fuertes lluvias entre junio y octubre, pero las del presente año han sido especialmente virulentas. La comunidad internacional sigue con atención la evolución de la catástrofe, mientras las autoridades locales instan a la población a extremar las precauciones ante el riesgo de nuevos desbordamientos. El país, que recibe cooperación española para el desarrollo, se enfrenta a un inicio de la estación húmeda particularmente trágico, y todo apunta a que las lluvias continuarán en las próximas semanas, lo que podría elevar la cifra de víctimas si no se refuerzan las medidas de prevención. La emergencia se suma a los desafíos que afronta la región del África subsahariana, donde fenómenos meteorológicos extremos se han vuelto más frecuentes en los últimos años.