Corea del Sur y Japón intensifican sus esfuerzos por reforzar su presencia en Marruecos, en un contexto de creciente rivalidad asiática por el acceso al mercado africano. Ambos países asiáticos compiten en sectores estratégicos como la industria, el comercio y el armamento, con el Reino como puerta de entrada al continente.

Una competencia estratégica

Según fuentes diplomáticas citadas por medios locales, Marruecos «se encuentra en el centro de la competencia» entre Seúl y Tokio, que buscan consolidar alianzas duraderas en el norte de África. Corea del Sur ya ha firmado acuerdos de cooperación militar y tecnológica con Marruecos en los últimos años, mientras que Japón ha impulsado inversiones en infraestructuras y energía.

Esta rivalidad refuerza la posición negociadora de Marruecos frente a sus socios tradicionales, como España, que mantiene estrechos vínculos comerciales y de seguridad con el país magrebí. Para Rabat, la diversificación de alianzas asiáticas representa una oportunidad para equilibrar su dependencia europea y estadounidense.

El continente africano como telón de fondo

Marruecos ha apostado por su papel de plataforma hacia África subsahariana, aprovechando su estabilidad política y su red de acuerdos comerciales. Tanto Corea del Sur como Japón ven en el Reino un socio clave para acceder a un mercado de más de 1.400 millones de personas, en un momento en que China también ha aumentado su presencia en la región.

Fuentes diplomáticas consultadas por medios locales indican que la competencia se intensificará en los próximos meses, con nuevas visitas de alto nivel y la firma de acuerdos en los sectores automovilístico, electrónico y de defensa. Marruecos, por su parte, trata de equilibrar los intereses de todos los actores para maximizar su beneficio estratégico.