Las armadas de Corea del Sur y Japón reanudaron el pasado 8 de junio los ejercicios conjuntos de búsqueda y rescate marítimo en el Mar del Este (Mar de Japón), según confirmaron fuentes militares de ambos países. Se trata de la primera maniobra combinada en años, después de un prolongado período de tensiones bilaterales por disputas históricas y territoriales.

Un gesto hacia la cooperación regional

El ejercicio supone un avance significativo en la relación entre Seúl y Tokio, que en el pasado reciente han chocado por interpretaciones divergentes sobre la historia colonial japonesa y por la soberanía de las islas Dokdo (denominadas Takeshima por Japón). La reanudación responde al interés compartido de fortalecer la cooperación en seguridad ante las amenazas regionales, particularmente los programas de misiles y nucleares de Corea del Norte.

Fuentes de la Armada surcoreana señalaron que las maniobras se centraron en procedimientos de búsqueda y rescate, un área de bajo perfil político pero clave para la interoperabilidad entre las dos marinas. El Ministerio de Defensa japonés confirmó la participación del destructor JS Sazanami en el ejercicio.

El contexto de seguridad en el noreste asiático

La cooperación naval entre Seúl y Tokio se había visto prácticamente congelada desde 2019, cuando Corea del Sur dio por terminado un acuerdo de intercambio de inteligencia militar con Japón. La reanudación de los ejercicios se enmarca en un proceso de acercamiento promovido por Estados Unidos, que busca cohesionar a sus dos aliados clave en la región frente al creciente desafío norcoreano y la expansión militar china.

Analistas citados por la agencia Yonhap consideran que el restablecimiento de los ejercicios conjuntos podría abrir la puerta a una cooperación más amplia, aunque advierten de que persisten las diferencias políticas internas en ambos países que podrían frenar avances adicionales.