Las importaciones surcoreanas de aluminio en bruto desde Rusia alcanzaron en abril un récord histórico, con un valor de casi 140 millones de dólares (unos 129 millones de euros), según cálculos basados en datos oficiales del servicio estadístico de Corea del Sur.

El incremento refleja que el aluminio ruso continúa fluyendo hacia los mercados asiáticos a pesar de las sanciones impuestas por Occidente tras el inicio de la guerra en Ucrania. Corea del Sur, que no forma parte del régimen de sanciones directas contra el aluminio ruso, se ha convertido en un destino clave para las exportaciones del metal ligero ruso.

Un alivio para Moscú en medio del aislamiento comercial

Las exportaciones de aluminio son una fuente importante de ingresos para Rusia, y la demanda asiática ayuda a compensar la caída de las ventas a Europa y Estados Unidos. En abril, las compras surcoreanas superaron ampliamente los registros anteriores, lo que sugiere que las restricciones occidentales no han logrado aislar por completo al sector metalúrgico ruso.

La agencia de aduanas de Corea del Sur no ofrece desglose por producto, pero el aluminio en bruto es una materia prima esencial para la industria automovilística, electrónica y de construcción del país asiático. El récord de importaciones se produce en un contexto de precios internacionales del aluminio en alza, lo que podría haber incentivado a los compradores surcoreanos a asegurarse suministro ruso, más competitivo en precio.

El dato llega semanas después de que la Unión Europea ampliara sus sanciones al aluminio ruso, y mientras Estados Unidos estudia nuevos aranceles. Sin embargo, la demanda de socios asiáticos como China y Corea del Sur ofrece una vía de escape parcial a Moscú.