La capital de la República Democrática del Congo, Kinshasa, ha sido escenario este viernes de violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes de la oposición, que protestaban contra el proyecto gubernamental de modificación de la Constitución. La concentración, convocada como un sit-in frente al edificio del Parlamento, fue dispersada por los agentes con cargas y gases lacrimógenos, según testigos presenciales.

La oposición congoleña, unida en su rechazo a la reforma, denuncia que el Gobierno pretende alterar el texto constitucional para consolidar su poder, saltándose los mecanismos de diálogo político. Los disturbios se produjeron en pleno centro de la capital, donde se registraron barricadas y lanzamiento de piedras por parte de algunos manifestantes, mientras la policía respondía con detenciones y material antidisturbios.

Un país clave en la región de los Grandes Lagos

La RDC, que celebra elecciones en 2023, vive una creciente tensión política en torno al debate constitucional. La comunidad internacional, incluyendo la Unión Europea, ha instado a un diálogo pacífico. Para España, la estabilidad congoleña es relevante por su influencia en la seguridad regional y la presencia de intereses mineros y comerciales europeos en el país.

Los organizadores de la protesta han convocado nuevas movilizaciones para los próximos días, mientras el Gobierno mantiene su plan de someter la reforma al Parlamento en las próximas semanas. La jornada deja un saldo no confirmado de heridos y detenidos, en medio de acusaciones de uso desproporcionado de la fuerza por parte de las autoridades congoleñas.