El exmédico Eugène Rwamucyo, de 67 años, comparece desde el martes 9 de junio ante el tribunal de apelación de París, donde se revisa la condena de 27 años de prisión que le fue impuesta por complicidad en el genocidio de Rwanda. El procesado, que ahora se enfrenta a la posibilidad de la cadena perpetua, ha modificado por completo su estrategia de defensa, según informaron fuentes judiciales francesas.

Un juicio con implicaciones internacionales

Rwamucyo, antiguo médico, fue declarado culpable en primera instancia por su participación en los crímenes cometidos durante el genocidio de 1994 contra la población tutsi en Rwanda. La corte de apelaciones de París deberá examinar tanto los argumentos de la defensa como las pruebas presentadas por la acusación, en un proceso que la justicia francesa considera clave para la cooperación europea en la persecución de crímenes internacionales.

Eugène Rwamucyo, condenado a veintisiete años de prisión por complicidad de genocidio, regresa ante la corte de assises de París.

El cambio de defensa, cuyos detalles no han trascendido por completo, introduce un nuevo elemento en el caso, que ya había sido seguido de cerca por organizaciones de derechos humanos y por el Gobierno ruandés. La justicia francesa ha asumido en los últimos años varios procesos vinculados al genocidio ruandés, basándose en el principio de jurisdicción universal. La apelación de Rwamucyo representa un nuevo capítulo en el complejo entramado judicial entre Francia y Rwanda.

Riesgo de cadena perpetua

La condena inicial de 27 años podría ser elevada si el tribunal de apelación considera que los hechos imputados revisten mayor gravedad. La acusación sostiene que la participación del exmédico en la planificación y ejecución de las matanzas fue activa y deliberada, lo que justificaría la pena máxima. El juicio se desarrollará durante varias semanas ante la expectación de la comunidad internacional y de las víctimas del genocidio ruandés.