A pocos días de las elecciones presidenciales, Colombia se enfrenta a una jornada decisiva marcada por la violencia armada en zonas rurales, la crisis del sistema de salud y la persistente desigualdad regional. Los comicios, que se celebrarán en mayo de 2026, definirán el rumbo político de un socio clave para España en Iberoamérica, con importantes implicaciones para las inversiones españolas y la cooperación bilateral.

Una campaña bajo presión

La campaña electoral ha estado dominada por la inseguridad en regiones como Antioquia, Valle del Cauca y el Catatumbo, donde grupos armados han incrementado su actividad. Según la Misión de Observación Electoral de Colombia, al menos una decena de candidatos locales han sido amenazados en las últimas semanas. La crisis del sistema de salud, agravada por la falta de recursos y el colapso de hospitales en departamentos como Chocó y La Guajira, también ha centrado el debate.

Los temas que definen el voto

Los principales candidatos han centrado sus discursos en la reforma sanitaria, la reactivación económica y la implementación de los acuerdos de paz. La desigualdad regional sigue siendo un factor clave: mientras Bogotá y Medellín concentran el desarrollo, vastas zonas del Pacífico y la Amazonía carecen de servicios básicos. Analistas consultados por France 24 señalan que la abstención podría ser alta en regiones afectadas por la violencia, lo que inclinaría la balanza hacia posturas más conservadoras.

La sensación de abandono estatal en las regiones más golpeadas por el conflicto y la crisis sanitaria está movilizando a un electorado que busca cambios profundos, aunque la polarización dificulta los consensos.

Colombia elige a su próximo presidente en un contexto de incertidumbre económica, con una inflación que ronda el 8% y un desempleo que afecta al 10% de la población activa. El resultado de estos comicios no solo marcará el futuro del país, sino que también tendrá repercusiones en las relaciones con España, donde empresas como Telefónica, BBVA y Repsol tienen intereses estratégicos.