La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, celebrada el 31 de mayo de 2026, ha definido que el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, heredero político de Gustavo Petro, y el opositor Abelardo de la Espriella se enfrentarán en un balotaje el próximo 21 de junio. Según los resultados oficiales, De la Espriella obtuvo la primera mayoría, aunque no suficiente para evitar una segunda vuelta, mientras que Cepeda quedó en segundo lugar y ahora busca captar el voto indeciso para acortar la distancia.

La exministra de Ambiente del Gobierno Petro, Susana Muhamad, declaró a France 24 que le preocupa «el avance del otro sector (derecha) en términos de defensa de la naturaleza y defensa de la vida». En sus palabras: «Aquí nos jugamos, entre la vida y la muerte, lo que pasará en Colombia».

Aquí nos jugamos, entre la vida y la muerte, lo que pasará en Colombia

Por su parte, el exalcalde de Bogotá Enrique Peñalosa celebró el resultado de De la Espriella, pese a la derrota de la candidata del uribismo, Paloma Valencia. «Colombia quiere un cambio frente al desastre que está dejando el petrismo», aseguró Peñalosa, quien calificó la cita electoral como una «cuestión de supervivencia».

El desafío de Cepeda: conquistar al voto indeciso

Con la delantera en la primera vuelta, Abelardo de la Espriella parte como favorito, pero Iván Cepeda tiene la oportunidad de movilizar a los electores que no votaron o que apoyaron a otras candidaturas. El presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ), Camilo González, analizó los resultados y señaló que la clave estará en la capacidad de Cepeda para sumar apoyos de centro y de la izquierda moderada.

El balotaje del 21 de junio definirá el rumbo político de Colombia, con implicaciones para la estabilidad regional, las relaciones con España y la lucha contra el narcotráfico. La polarización entre el proyecto progresista del Pacto Histórico y la opción de derecha liderada por De la Espriella marcará la campaña de las próximas tres semanas.