La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia ha dejado un escenario de polarización extrema. El candidato derechista Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, y el senador izquierdista Iván Cepeda, del partido Pacto Histórico, se enfrentarán en un balotaje el próximo 21 de junio, según los resultados oficiales conocidos este lunes.
De la Espriella, de 47 años, abogado penalista y empresario, obtuvo 10,3 millones de votos, equivalentes al 43,7% de los sufragios, insuficientes para alcanzar el 50% requerido para la victoria en primera vuelta. Por su parte, Cepeda, de 63 años, activista de derechos humanos y exnegociador de paz, logró 9,65 millones de votos, un 41% del total. Muy por detrás quedaron la senadora centroderechista Paloma Valencia y otros candidatos.
El resultado define el futuro alineamiento de Colombia entre el bloque occidental, encabezado por Estados Unidos, y opciones soberanistas con mayor cercanía a China y otros actores internacionales. La contienda enfrenta a dos visiones antagónicas sobre el modelo económico, la política de drogas y las relaciones exteriores del país sudamericano.
El perfil de los candidatos
Abelardo de la Espriella se ha presentado como una opción de mano dura contra la inseguridad y la corrupción, con un discurso favorable a la inversión privada y el fortalecimiento de los lazos con Washington. Iván Cepeda, heredero del legado del expresidente Gustavo Petro, defiende la continuidad de las reformas sociales, la paz negociada con los grupos armados y una política exterior más autónoma.
La campaña para la segunda vuelta se prevé intensa, con ambos bloques buscando atraer a los votantes de las candidaturas que quedaron fuera. La abstención, que rondó el 45%, podría ser también un factor decisivo. Colombia se asoma a un balotaje que definirá no solo a su próximo presidente, sino también el rumbo geopolítico de una de las economías más influyentes de América Latina.




