El secretario general de la Comunidad de Estados Independientes (CIS), Serguéi Lébedev, ha declarado este jueves desde Tashkent que la cooperación entre la CIS y la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) fortalece la seguridad en la región euroasiática. La declaración, realizada en la capital uzbeka, subraya la creciente integración de las arquitecturas de seguridad post-soviéticas y chinas como alternativa al modelo liderado por Occidente.

Un eje de seguridad alternativo

Lébedev afirmó que «la cooperación entre la CIS y la OCS fortalece la seguridad en Eurasia», en un momento en que ambos bloques buscan consolidar una arquitectura de seguridad multipolar que contrarreste la influencia de la OTAN y las alianzas occidentales. La CIS agrupa a la mayoría de las exrepúblicas soviéticas, mientras que la OCS incluye a China, Rusia y varias naciones de Asia Central, con Irán como miembro reciente.

Cooperation between CIS and SCO strengthens security in Eurasia.

La reunión en Tashkent refleja una coordinación creciente en materia de lucha antiterrorista, estabilidad fronteriza y seguridad regional, áreas donde ambas organizaciones comparten intereses estratégicos. Aunque no se detallaron cifras ni acuerdos concretos, la declaración apunta a una profundización de los lazos entre los dos foros, que representan una parte significativa de la población y el territorio euroasiático.

El respaldo de Lébedev a esta cooperación se produce en un contexto de tensiones geopolíticas con Occidente, donde la guerra en Ucrania y las sanciones contra Rusia han acelerado la búsqueda de alianzas alternativas por parte de Moscú y Pekín. La OCS, fundada en 2001, ha ido ganando peso como plataforma de seguridad y economía, mientras que la CIS, creada tras la disolución de la URSS, mantiene su relevancia en el espacio postsoviético.